lunes, 30 de octubre de 2017

miércoles, 25 de octubre de 2017

Editores



Hablemos... (Quizás hablo yo solo) de la olvidada y en vías de extinción del editor.

Y no me refiero al dueño de la editorial, el que pone la pasta y elige la obra.

Me refiero al editor, el machaca que trabaja íntimamente con el autor para pulir la obra.

Desconozco como funciona en el mercado europeo, pero en el mercado americano ERA una figura imprescindible y en el japonés lo sigue siendo.

Su progresiva perdida de importancia y su paulatina desaparición es la que está llevando al cómic yankee a su momento mas bajo, paradójicamente, mientras su popularidad es mas alta que nunca gracias  a los films.

El editor está encargado de supervisar la obra, apoyar al autor, mostrarle sus carencias y potenciar sus puntos fuertes.
Trabaja desde el primer borrador, puliendo la historia, asegurándose que va en una dirección, tiene el tono adecuado y de que no tiene lagunas graves.
Procura que sea interesante y le explica al autor por que no lo es o que es lo bueno, para que lo repita.

Repasa los diálogos y los revisa, para que nada malo pase al producto final, se asegura de que los personajes hablen y se comporten según su carácter.

Revisa en los bocetos la composición de la página y el ritmo, se asegura de que el tema principal de la historia tenga suficientes páginas y que el "continuará", si lo hubiese, esté en el momento mas dramático.

Insiste al autor a que corrija las bases, no aya un exceso de "cabezas parlantes", de que haya fondos y de que la acción sea dinámica.

Muchos autores se acomodan en su estilo e intentan disimular sus carencias. El editor les fuerza a mejorar, les remarca los puntos de mejora y es el filtro que impide que un producto menor o complaciente acabe en la obra.

Gran parte del problema con muchos autores hoy en dia es la autocomplacencia.
Camuflan con la excusa de que es su "estilo" las deformaciones fruto de la vagancia, repiten cómodamente sus puntos fuertes y esconden los débiles.
Esto hace que en vez de evolucionar, empeoren, caigan en una espiral en la que cada defecto se multiplica.
Los editores, lejos de querer molestar a sus autores "estrella", les doran la píldora y les dejan hacer.

Esto NO es la tarea del editor.

La decadencia comenzó en los 90, cuando la fuga masiva de autores dejó a las grande compañías del medio sin autores veteranos para sus series...
Entonces se decidió promocionar y recompensar a los autores leales. Mimándolos. Mientras que las "estrellas" podían hacer lo que quisieran, siendo el autentico reclamo por encima de historia o personajes...

El caso es que el editor es una figura imprescindible, ya que mejora el trabajo de los autores, pule el acabado y direcciona la obra hacia su máximo esplendor.

Christopher Claremont suplicaba a los editores de calidad que abandonaban Marvel para que se quedasen, sabia que sin ellos no era posible mantener la calidad.
Pero ellos (Ellas en realidad, muchas eran mujeres) le decían que si no podían controlar los excesos de sus "estrellas" no podían hacer su trabajo.

Bueno...

Quiero pues,revindicar la tarea del editor.
Muchas obras que conozco ganarían muchos enteros con un editor apoyando a sus autores...
¡Que diablos! Si pudiera ser algo en la vida seria editor...

Ojalá el estado de la industria actual permitiese la existencia de esa figura, pero... ¡Maldición! Ni siquiera soporta a los autores...

Me vuelvo a mi cueva...

martes, 15 de agosto de 2017

¡Hoy es el día de la taza!

Y esta es la taza que me acompaña cada día:

miércoles, 9 de agosto de 2017

martes, 1 de agosto de 2017